No me perderé
no me perderá,
encima de mi nariz la sabana colapsa.
Cuando no pensaba ni sabía del mundo
los pecados tenían forma de pastel
y los colores se derretían sobre las moscas;
y ahora paseo lleno de nostalgia
por una calle llena de cuerdas;
algunas ni siquiera saben lo que sostienen
otras son capaces de atravesar el cuello
o las espinillas
con una caricia parecida a un reproche.
Estupido papel secante,
darte la mano
o robarte la cartera;
me has dejado
toda la tarde esperando
sentado
en una mecedora sin raices,
La vida mastica,
la vida persigue,
la vida somete...
Con qué facilidad se quitan las ganas de hacer cosas,
con qué dificultad se sostienen las esquinas cuando no hay permisos
que quebrar,
(sin punto de apoyo)
cuánto me costó entender que debo bailar sobre las mesas
y no sobre los paraguas,
cuántas clases de geometría desperdiciadas,
cuántas lecciones de física perdidas
cuando nos escondíamos en los servicios
y nos tocábamos los ombligos
y enrojecían nuestras orejas.
Soy un cojo orgulloso,
si no voy a caminar contigo
prefiero quedarme en casa durmiendo,
no por miedo a las astillas,
sino porque de algun modo
consigues hacerme olvidar
que llevo 31 años cansado.
La vida retuerce,
la vida,
la ida,
la vuelta sin vuelta,
todo lo que nos permitimos olvidar
acabará por separarnos del resto;
llámalo "lujo"
llámalo "castigo",
qué mas da,
la vida...
la vida no rima con nada
ahí está la gracia.

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