En el estertor del vacío intente conformarme
con ser...
(masticaba mi brazo y te miraba de reojo)
hubiera apostado mi propio techo
a que mañana no llovería,
pero comprendí que no puedo cambiar el color
de los árboles
ni hacer cosquillas mis hijos
para resucitar sus cadáveres.
Parece que he de conformarme con ser escuchado
de vez en cuando
por alguna de mis ocho paredes.
Nunca el agua estuvo tan sucia
ni la comida tan podrida,
ni el arte tan lejano,
ni la tierra tan seca,
ni el recuerdo tan salado...
Aun quedan cinco dedos
en mi mano derecha.
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Te leo con devoción, pero hay algo en tus poemas (supongo que es esa magia, de coseguir encajar a la perfección todas las piezas) que me deja siempre sin palabras...
De momento sólo diré: ********** y te lo explicaré en persona. Aunque no sé bien cuándo iré por el Buk, tengo una minicrisis poético existencial, bueno más bien poética, pero es imposible desligar esas dos cosas, no?
Un abrazo de tu "descubridora", que fan soy...