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La Coctelera

Vomitados en el Bukowski

txori

 

Me duele la cabeza tanto,
que podría perder una moneda
entre los botones de tu chaqueta.
no entiendo nada...
soy una buena persona.
Si pudiera retener todos esos colores
en mi selectiva memoria
no tendria que cortarme los ojos
cada vez que el aire rozara mi nuca
para poder seguir esperando
sin ganas de perseguirlo,
como si me acabara de robar algo
que nunca necesite
y que solo ahora recuerdo.
Si no tuviera tantísimo que hacer
ni tantos pájaros que estrangular
para comprobar libertades,
me pasaría las estaciones de metro
mirando los azulejos reflejar mi paso
acelerando el paso sin moverme
como si quisiera llegar el primero
a un sitio que nunca me importó
y que solo ahora recuerdo.
Si no fuera tan arrogante,
tan remilgado,
me habria dejado desnudar ,
me habria dejado golpear
por las noches y las noches
cada vez que un dedo puntiagudo
deseara que no fuera distinto,
como si quisiera pertenecer
a un mundo que nunca reconocí
pero que solo ahora recuerdo...
Cuánta obligación se desborda
se vomita
de ventana en ventana;
sería tan facil apartar mi cabeza
de tu pecho,
dejar de amarte,
dejar de retenerte
y colapsar tu vida con mi mombre,
rescatarte de la obligación de responderme,
regresarte a como eras sin mi,
a cuando eras feliz sin mi;
seria demasiado sencillo
como para no hacerlo...
...no entiendo nada.
Puede que despues de todo
debería admitir
que soy una mala persona.

 

Vomitados en el Bukowski

Homero

 

No me perderé
no me perderá,
encima de mi nariz la sabana colapsa.
Cuando no pensaba ni sabía del mundo
los pecados tenían forma de pastel
y los colores se derretían sobre las moscas;
y ahora paseo lleno de nostalgia
por una calle llena de cuerdas;
algunas ni siquiera saben lo que sostienen
otras son capaces de atravesar el cuello
o las espinillas
con una caricia parecida a un reproche.
Estupido papel secante,
darte la mano
o robarte la cartera;
me has dejado
toda la tarde esperando
sentado
en una mecedora sin raices,
La vida mastica,
la vida persigue,
la vida somete...
Con qué facilidad se quitan las ganas de hacer cosas,
con qué dificultad se sostienen las esquinas cuando no hay permisos
que quebrar,
(sin punto de apoyo)
cuánto me costó entender que debo bailar sobre las mesas
y no sobre los paraguas,
cuántas clases de geometría desperdiciadas,
cuántas lecciones de física perdidas
cuando nos escondíamos en los servicios
y nos tocábamos los ombligos
y enrojecían nuestras orejas.
Soy un cojo orgulloso,
si no voy a caminar contigo
prefiero quedarme en casa durmiendo,
no por miedo a las astillas,
sino porque de algun modo
consigues hacerme olvidar
que llevo 31 años cansado.
La vida retuerce,
la vida,
la ida,
la vuelta sin vuelta,
todo lo que nos permitimos olvidar
acabará por separarnos del resto;
llámalo "lujo"
llámalo "castigo",
qué mas da,
la vida...
la vida no rima con nada
ahí está la gracia.

 

Vomitados en el Bukowski

Fé de erratas

Aquí , aquí abajo...
¡Una moneda de 5 para un bocadillo de 50!
Me acostumbro cada vez más a tu trazo,
a tu súbita impaciencia;
zapatos feos,
zapatos feos.
En la pared han pintado un corazón
que parece un anacardo.
Quisiera salir de aqui,
escapar de todos mis parásitos,
de todas mis respuestas,
bonita falda,
bonito peinado.
Aquí, aquí abajo,
jamás aprenderé a pedir disculpas
por lo que no recuerdo;
jamás pronunciaré los nombres
de todos los que me odiaron

o a los que odié,
no por falta de ganas,
sino por ellas...
bonito pantalón,
calcetines azules,

azules,

azules.
Sin puerta frente a la que ver jugar a los niños,
sin zaguán donde esconderme para tocarme,
solo deseo cerrarme los ojos
a noches
y encadenar mi pecho
al sonido de ese tráfico,
de ese....
Para parar el tiempo no es necesario arrojar relojes
por encima de los hombros,
ni refugiar la cabeza
detrás de un adoquín infestado de moscas invisibles.
¡Reclamo este pedazo de tierra!,
orinaré sobre él si es necesario,
me quedaée a vivir sobre él
aunque me vaya la vida en ello...
parecemos fichas de algún juego de mesa
esparcidas con desgana sobre la alfombra.
Tú mendigas en la acera medio borracho
y yo me distraigo aburrido en mi ocio,
jugando a imaginarme en tu cabeza,
y es injusto,
mucho...
pero yo no me he posicionado,
tú no te has posicionado,
nos han posicionado
y es lo que hay.

Vomitados en el Bukowski

Instrucciones para reventar papel burbuja

No existen los principios;
me desataste
desde las córneas
a las raíces...
tengo la impresión de seguir naciendo todavía.
Menudo desperdicio de ciudad,
llena de jardines y buceadores,
de campanas;

Está bien, no lo sé,
cuando llegué aquí ya estaba muerta,
te juro que no le he tocado ni un solo pelo;
sabía mi nombre,
sabía que no tengo vocación de asesino,
sabía el apellido de mi madre
y hasta el número de mi calzado...
Me siento afortunado:
desde mi ventana puedo ver el cielo
y escupir por encima de las chimeneas;
a veces las nubes son de un rojo violeta
como si alguien las estuviera estrangulando
sostengo el cuello de mi gata con ambas manos...
me lame los pulgares,
no sabe que la amo todavía;
uno se queda tan perplejo ante estos pequeños acontecimientos
(cómo me gustaba esa canción)
Ya no estás,
pero me traje tus cosas,
no recuerdo el robo
ni el regalo,
pero estan ahi;
lo único verdaderamente mio no puede
masticarse, ni rimarse,
es un abrir, un contener
un resistir, un empujar,
un...
Deberíamos de ser todos
un poco más honestos
y reconocer sin tapujos
cuando algo nos parece una mierda;
agradar se ha convertido en una epidemia
y no deseo confundir la educación
con la justicia.
No existen los principios,
la casualidad es la mejor maestra;
querido recién llegado,
querido callejón,
sostén con tus dedos cada universo
y tras mirarlo, admirarlo

y descubrir que es mejor que el tuyo propio,

envídialo hasta odiarlo
y aprieta
aprieta sin remordimiento,
y lánzate a por otro
como si tu miedo fuera hambre.
No es tan complicado,
creeme
no lo es;
a solas
todos,
todos lo hacen.

Vomitados en el Bukowski

Capricornio

De qué tener miedo

mentir

de qué tener pulso

caer

hay un ventilador sobre mi cabeza

respiro suavemente antes de ser ejecutado

y tú qué?...

Si comenzamos a arrepentirnos

de todo

no vamos a corrernos nunca

y se hace tarde.

Me desnudo y me toco

sigo siendo lo mismo

las manos me han crecido,

las cejas se me siguen

cayendo solas,

mi sexo sigue en su sitio.

Te desnudo y te toco;

intento mover las orejas

y pienso en lo maravilloso

que seria reventarlas,

descubro el placer

de clavar tus fotos

en mis tobillos,

de coser mis hombros

a tus rodillas…

La calle sigue silenciosa,

la noche sigue silenciosa;

pataleo dormido

para no crecer,

para no dormir más;

para no sentir vergüenza…

y se hace tarde.

Y paseo entre los cementos

que nunca se secan,

esquivando alfileres que caen de los balcones,

cristales que no sirven para comer,

palomas que huelen a lejía,

hemisferios derretidos,

libros donde tu voz parece porcelana,

y me cubro la cabeza

con las copas de los árboles

para intentar soñar con algo

que no me dé náuseas;

así que siéntete orgulloso de mí

cuando te digo que ya no me golpeo la cabeza con la lámpara

ni sostengo mis pulmones más allá de lo permitido

ni me rasco quemaduras que nuca existieron

ni me invento canciones infelices

ni tengo miedo

ni miento

ni miento

ni miento…

…déjalo…da lo mismo.

 

Vomitados en el Bukowski

Vue

Como un extraño tipo de asno

que se masturba mirando manzanas

caer,

permaneceré arrodillado frente a mi puerta

encadenado al quicio;

Volveran en mitad del dia

y delante de todos

me moleran a latigazos,

o pasaran de largo con demasía

hasta hacerme llorar

asfixiado

de la desgracia que acabo de inventarme.

Qué sé yo…

abrir latas de conserva

con la mano izquierda

parece una tarea sencilla

comparada con escoger

las palabras adecuadas para caer mal.

Tal vez dentro de unos años

con el dinero suficiente

conseguiré convertir el oro en arena

las noches en andrajos

los nudos en pistas de aterrizaje.

Las moscas ya no me saludan,

las esquinas se has puesto tacones

mis pasos parecen no mutar

el lenguaje de las cosas

que nunca me hablan.

Y como un extraño

le reprocho al sofa

y le cuento lo mucho que deseo maltratarlo,

y mas cosas

y no siento la espalda

y tengo sueño

y no me importa que sean todavia la ocho;

Y miro por una grieta de la cortina

que no conocía

y pienso que fuera

todos desean lo mismo que yo,

detenerse,

dejar de hacerse preguntas,

dejar de amar;

y despues de tomarme el pulso

y girar el cuello como una galaxia

muerta,

reconozco que todo esto podria suceder

una y otra vez

en esas ocasiones

en las que premeditadamente

como un estupido asno

decido no llamarte

para tomar algo

o ir al cine.

 

Poemas y relatos Vomitados en el Bukowski

Spica

Acicálate bien

burbuja,

sal a despreciarlo

todo

a desperdiciarte…

Suben los violines:

agudo,

espada,

embarcadero de narices

muertas,

agudo.

Prolóngate bien

burbuja,

cacique...

bienvenido sea

tu carnaval:

Suben las montañas,

quieren trepar al cielo,

arañar las alas

de las cigüeñas;

esnifo todo lo que puedo.

Chasquea bien

burbuja,

déjame solo un rato más en mi desidia;

luciremos por la noche

como farolas

que nadie mira,

como cristales

que nadie enciende.

Dime si,

dime no,

dime que a lo mejor

soy yo el cadáver;

te siento tan pringosa

que podría lamerte

si mi espalda

no me lo impidiera.

Acaríciate bien

burbuja,

revienta,

revienta todo,

revienta cielo,

revienta el cielo,

revienta todo lo que quede detrás.

Por culpa de un retorcido sentido de supervivencia

no logro recordar nada de lo aprendido hasta esta misma

mañana,

ya no quiero burbujas…

prefiero las nueces.

Vomitados en el Bukowski

Sinestesia

Si ya ni te atreves

a llevarme la contraria,

podrían los poetas viejos

capturar palabras más bellas

de las que yo no diré nunca,

acurrucar soldados

frente a tu puerta

hasta cubrirla de limo,

acurrucar bellos poetas

cubiertos de limo viejo

como soldados apostados en tu puerta,

esperando capturarme…

Y quién va a llevarme la contraria

Cemento, cementerio, cimiento,

aguja clavada en tu cuello;

hay tantísimos niños

muertos en la calle,

que se me quitan las ganas

de hacer correcto

centimo , centimetro , centinela

mi cara clavada en tu cuello;

hay tantísima demasía

tantisima pereza tirada en la calle

desde que se me quitaron las ganas

de hacer lo correcto...

o no.

He pasado cinco dias

girando sobre mi mismo…

la verdad es que no ha habido grandes cambios

desde entonces:

la tierra tapa

el aire pierde

el fuego limpia

el agua ahoga

he pasado varios dias celebrando

que el cielo ya no existe encima de mi,

que ya no debo rezar para obtener recompensas,

que ya no debo esperar mas,

ni esperar más

(…que raro)

Olvidé el nombre de la calle

en cuanto acabe de leerlo,

el portal es de color rojo

el número esta arrancado

no hay luz,

el suelo esta frio

no tengo frio,

me siento en casa;

Analizo mi vomito sobre la escalera

burbuja, burbuja, patata frita,

puñal, guisante,

un pedazo de papel bañando en gelatina negra,

patata frita;

A mi no me da asco de lo mio,

guisante,

leo mis posos;

ahí estan:

cemento , cementerio, cimiento

centimo, centimetro, centinela

calambre, clama, cadelabo, cajon

y ahí está entre la maraña,

es blanca

redondeada

la limpio, la miro de cerca,

arrugo las cejas ;

es una letra de tu nombre

que vuelvo a tragarme.